Lápices y balones

Si te gusta el fútbol, el Real Madrid, los dibujos animados, el diseño y la animación, adelante. Pasen y vean.


Deja un comentario

Pequeñas novedades


¡Muy buenas, amigos y amigas de Lápices y Balones!

Lo primero de todo, FELIZ 2017 y MUCHÍSIMAS GRACIAS por seguir viniendo por aquí. La verdad es que acabo de abrir la página de estadísticas por primera vez en varias semanas, y me ha sorprendido ver que seguís pasándoos por aquí. GRACIAS de nuevo, de verdad.

Lo segundo; debido a una acumulación de estudios excesiva, y también con la firme convicción de seguir adelante con este espacio futbolero, ha surgido en la mente de la autora una idea, titulada Pequeñas Historias (de Liga, Champions o Copa). Son posts del mismo estilo que las Historias de la Liga, de la Champions o de la Copa a las que estáis acostumbrados: lo único en lo que variaran será en el número de palabras y de fotos, que será bastante menor al común (que normalmente suele ser denso).

Esto resolverá el problema, por el momento, del poco tiempo del que dispongo para escribir. Y por supuesto, doy mi palabra de que volverán las Historias verdaderas, en cuanto esta situación loca de primero de año se reorganice.

Sin más, gracias de nuevo y pasad una bella noche.

Saradrawing


1 comentario

Entramos en 2017


Amigos, amigas; lectores y lectoras, pasajeros de Internet, amantes del fútbol y amantes de los blogs; gente artista, matemáticos, científicos o todo aquel que haya pasado alguna vez en su vida por Lápices y Balones, ayer, hace un año, u hoy mismo.

Queridos todos: gracias por estar ahí.

Son 11,342 visitas en menos de tres años. No sé de estadística ni tampoco es que lo necesite; para mí es una cifra colosal y me siento muy feliz, con vosotros y con el blog en sí. Estoy contenta de lo que escribo. No sé tampoco si mi estilo es bueno o malo; eso yo no lo puedo decidir: lo decidís vosotros, lectores. Y parece que gusta. Yo disfruto como nadie preparando los post: es cierto que compaginarlo con los estudios es harto complicado, muchas veces. Este diciembre, por ejemplo, acaba con las vacaciones, en las que el tiempo que tengo está dedicado completamente a la familia y a los compañeros: es una razón de peso, por la que no me he pasado mucho por aquí.

Pero cuando finalmente encuentro un hueco en el espacio tiempo y me siento ante la pantalla, vuelo sobre las teclas y todo es genial. Es una sensación difícil de expresar.

No he leído muchos post de gente que se sienta bien consigo mismo y con sus respectivos blogs. Eso me da mucha pena. Normalmente descubro a gente que pierde la esperanza y abandona espacios maravillosos, después de mucho tiempo; por razones diversas. Y eso me duele muchísimo, de verdad.

Afortunadamente, muchos vuelven después de un tiempo. Eso es valor. Eso es redescubrirse a sí mismo. Los que escriben son valientes, porque tienen el coraje de expresar su opinión sobre algo. Ya sea política, fútbol, arte, cine, cualquier cosa de este mundo sobre lo que pueda forjarse un sentido. Quiero animaros a todos, lectores. Tener un blog es maravilloso; y sin ninguna duda puedo aseguraros que el balance de alegrías y tristezas se pone muy en favor por las primeras.

Por favor, no dejéis de dar vuestra opinión. Y gracias. Mil trillones de gracias a todos esos países y gente que ha decidido pasarse por este espacio. Yo, por mi parte, continuaré hasta el infinito y más allá con Lápices y Balones; eso es una idea fija, porque es parte de mí. No podría desprenderme de mi blog, como no podría desprenderme de un brazo o una pierna. Así que no os preocupéis, amigos que me leen.

Desde luego, esto es lo que pienso. Ahora quedan menos de ocho horas para que comience el 2017. Y estoy dando botes en el asiento, porque no puedo esperar a que llegue un nuevo año lleno de sorpresas. Life of suprises, ahí vivimos, como cantaba Prefab Sprout. ¿Conocéis esa canción? La dejo por aquí, para que el 2017 empiece a tope de power.

Y nada, amigos. Que dentro de cuatro días vemos a nuestro Madrid. Que dentro de nada comienza el año en el que ganaremos el Triplete. Que nos esperan en el camino del mañana una barbaridad de novedades. Que sí, que apartéis de una patada los sentimientos tristes, que de poco sirven ahora mismo. Ánimo, todos; y millones de gracias, de nuevo y por siempre.

UN ABRAZO FUERTE A TODOS, ¡¡¡Y HALA MADRID!!!


Deja un comentario

Historias de la Liga | 2016-2017 | Alavés 1 Real Madrid 4: the Sun King.


El rey sol

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.18.08.png

¿Quién otro iba a merecerse ese título astral?
Ra en su día, reyes aztecas, emperadores de diferentes épocas. Y ahora, en la era Zidane, el nombre corresponde a Cristiano Ronaldo.

Pues sí, porque apartando frivolidades y visiones de personas ciegas por los sentimientos, este hombre ha roto cualquier récord, milagro, proeza, que pudiera haber existido anteriormente; y sobre esas ruinas, ha construido los suyos propios.

Y, tras un breve periodo de eclipse, la sombra se comienza a apartar poco a poco de su corona, mostrando de nuevo su brillo al mundo.

Cris es una leyenda viva. El rey sol. Como la canción de los Beatles que hoy nos acompañará a través de su hat~trick al Alavés.

Y nosotros, como habré dicho, disfrutamos del privilegio de tenerle en nuestro Madrid, hasta el infinito y más allá.

FECHA Y HORA:  29-10-2016/ 16:15.

ESTADIO: Mendizorroza

ALINEACIONES:

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 9.31.51.png

CRÓNICA:

Soleado Mendizorroza a primeras horas de la tarde.
Muchos eran los madridistas que poblaban el campo vasco, a pesar de la lejanía y las cuatro y cuarto tan tempranas. Y por supuesto, miles y miles dábamos soporte a través de las pantallas, igual de emocionados que siempre.

1477750874_663430_1477755507_album_grande.jpg

Estaba más que dado por hecho, que solo valía ganar. Y que el Alavés no iba a poner las cosas fáciles, ni mucho menos; todavía reverberaba aquel manotazo al Barsa hacía unas jornadas.

Así que nos arrellanamos, listos para otro duelo fantástico.

1477750874_663430_1477755512_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477755510_album_grande.jpg

Los chicos blancos ya se habían colocado por el césped. El colegiado hizo una señal, dio tres pitidos…

Y empezó el partido.

Ya desde los primeros compases, vimos a un Cristiano muy despierto. Era el minuto 3 cuando una carrera caracterstica obligó a Manu a derribar a nuestro portugués, propiciando así la primera falta madridista.

Kroos se aproximó al lugar del desaguisado. Con un toque maestro, envió el balón a la olla vasca; desde allí Gareth Bale envió a Pepe de tacón, y el defensa disparó con todas sus fuerzas…

…enviando el cuero por encima del travesaño.

-¡¡UUUUUUUUYYYYYYYYYY!!!- soltamos los seguidores blancos, ante lo que fue la primera intentona de nuestro Madrid.

Pepe no tuvo casi tregua. Muy poco después, se encontraba en el área de Keylor Navas, defendiendo la red del ataque vasco; limpiamente se llevó el esférico de Édgar Méndez, y le aplaudimos con alegría.

Aunque, segundos después, nuestro aplauso se hizo hielo.

De golpe, apareció Theo volando de la nada; con el cuero en la bota, vio a Deyverson que se desmarcaba en nuestra propia área. Danilo debía ser el encargado de taparle, pero se quedó quieto como una estatua, mirando como el jugador del Alavés enviaba a su compañero solitario, para que disparase a la red madridista. El susto no dejó moverse a Keylor Navas.

1477750874_663430_1477755740_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477755745_album_grande.jpg

Todo Mendizorroza saltó al aire para celebrar el gol, y los chicos blancos, perplejos (abochornadísimo Danilo, por supuesto), sacaron desde el centro. La afición nos encogimos un poco de hombros; por supuesto, el tanto del Alavés no nos había gustado, pero había una sensación feliz ahí al fondo, de que el problema se iba a solucionar bastante pronto.

Y no nos equivocamos. Poco después, ya combinaban Isco y Gareth Bale en tierra alavense; el malagueño envió un perfecto pase medido al galés, que con toda la fuerza de su bota envió el esférico al fondo de la portería de su ex-compañero Pacheco.

-¡¡GOOOOOOOOOOO…!!- empezamos a celebrar, con un chillido alegre; pero entonces vimos que Bale componía una mueca de pocos amigos, y que el colegiado decía algo. Algo así como “fuera de juego, gol no válido”.

Efectivamente.

Ambos equipos continuaban atacando. Primero Theo otra vez, en el minuto 13; poniendo un balón harto peligroso en la testa de Edgar, que remató por encima de la portería de Keylor; poco después, Cristiano conseguía una falta a nuestro favor.

Gareth Bale se ofreció para lanzarla. En la barrera dentro del área alavense, los contrarios se removían nerviosos; todos conocían los tiros con la zurda que tomaban carices insospechados, marca de nuestro querido número 11; aquel que clavaba en esos momentos la vista en Deyverson, el autor del gol.

El colegiado dio un silbido.

Bale, inteligente Bale, midió y golpeó el cuero.

1477750874_663430_1477756095_album_grande.jpg

Y este, recto y seguro, fue a golpear directamente en pleno brazo de Deyverson, que, como ya habíamos comentado, se encontraba en la barrera dentro de su área pequeña.

-¡¡PENALTIIIIIIIII!!-rugió Gareth Bale, pero apenas se le escuchó del grito que dio la grada madridista (y los ecos nuestros).

Y el árbitro asintió, y señaló el círculo de yeso.

Cristiano se adelantó a toda velocidad. Podían leérsele las ganas de gol a kilómetros. Con seguridad y facilidad, como algo hecho miles de veces a la perfección, cogió carrerilla, miró a Pachecho disculpándose un poco…

1477750874_663430_1477756096_album_grande.jpg

…y el esférico, obediente, volvió al fondo de la red del Alavés; aquella vez, legal y felizmente.

1477750874_663430_1477756097_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477756099_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477756098_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!!- por fin pudimos cantarlo, y Cristiano, tan contento, se abrazó con todos sus compañeros; con Bale, que le había regalado aquella oportunidad; y con la propia afición, mentalmente.

1477750874_663430_1477756100_album_grande.jpg

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.13.35.png

1477750874_663430_1477756101_album_grande.jpg

El colegiado mostró la amarilla a Deyverson y señaló el reinicio del partido. El Alavés, con el ceño fruncido, sacó desde el centro del campo; y el famoso Theo no tardó en plantarse en el campo madridista, tratando de arreglar lo sucedido; sin embargo, aquella vez Danilo no perdió los nervios y se llevó el esférico, cuanto más cerca se encontraba el jugador alavés de Keylor Navas.

-¡BIEN, DANILO!- le gritamos, aunque no pudiera oírnos; y seguimos el esférico, de Marcelo Vieira a Cristiano Ronaldo; que si llega a controlar a la perfección hubiera logrado el segundo tanto madridista.

-¡¡Madre mía, qué potencia!!- comentábamos, extasiados; desde luego, el próximo gol estaba al caer.

Aunque el partido hubo de detenerse durante un rato, y parpadeamos al ver la causa. Pepe Laverán, nuestro Pepe, se encontraba dolorido y negaba con la cabeza.

lesion pepe.jpg

El portugués debía haberse hecho daño en alguna jugada anterior; y estaba claro que era importante, ya que le hizo la señal del cambio a Zidane. Nuestro entrenador no se lo hizo repetir dos veces y llamó a Nacho Fernández; el que sustituiría a Pepe en el minuto 24 de partido.

Nos quedó una leve sensación de tristeza por la marcha de nuestro defensa, al que poco después se le diagnosticaría una lesión en el bíceps femoral izquierdo.

Pero el partido continuaba, y su ritmo trepidante nos arrastraba sin descanso.

Y llegó el minuto 34.

Dios mío, la carrera de Cristiano Ronaldo, que parecía no sentir la velocidad. Y el control perfecto del balón que volaba a su encuentro, bajando a su bota como cosido con un hilo invisible; y la pierna atrás, que al segundo cortaba el aire y punteaba el esférico, con la fuerza colosal de un dios, hacia la red de Pacheco.

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.14.25.png

Pacheco no sintió lo sobrenatural del tema. Tampoco Feddal, que sintió el roce del esférico ondeándole la camiseta. Por eso no se movieron. No pudieron moverse. O lo hicieron, pero demasiado tarde.

1477750874_663430_1477756423_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477756424_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477756426_album_grande.jpg

-¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!- rugimos los madridistas, fuera de nosotros; y otra vez Cristiano Ronaldo, el dios sol, en el centro del universo. Único en el mundo.

1477750874_663430_1477756427_album_grande.jpg

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.15.54.png

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.16.02.png

1477750874_663430_1477756428_album_grande.jpg

Quedaba poco para finalizar la primera parte, pero el Real Madrid no dejaba de intentarlo, aprovechando la perplejidad del Alavés. En el minuto 40, el colegiado mostró la amarilla a Dani Torres, en cuya mano pecadora rebotó el balón de Isco Alarcón; y el malagueño, muy poco después, se hacía artífice de un magnífico pase a Gareth Bale, que se quedó de nuevo solo ante Pacheco…

…pero, también de nuevo, el árbitro pitó fuera de juego, desbaratando la ocasión.

-¡¡UUUUUUUUUYYYYYY, BALEEEEEEEE!!- se nos escapó a todos los madridistas; y el galés dio un suspiro, algo resignado; no estaba teniendo mucha suerte aquel día, a pesar de no detenerse un segundo en la lucha.

Precisamente Bale sería el protagonista de la última jugada blanca, antes del descanso. El Real Madrid se plantó casi al completo en el área del Alavés, en una jugada maravillosa que fluía como el agua; el cuero terminó en las botas del número 11, que trató de enviar un centro al corazón donde esperaban los demás delanteros…

…pero algo torció la trayectoria, que rebotó y volvió a él; y aunque probó el tiro, este también se alejó perdido, fuera de la portería de Pacheco.

En ese momento, el árbitro dio la señal, y los muchachos desaparecieron por el túnel de vestuarios, a descansar los 15 minutos de rigor.

Era el momento de comentar el retorno de Cristiano Ronaldo, la velocidad de Bale, los increíbles pases de Isco y, por supuesto, la lesión de Pepe. Pero el balance fue muchísimo más positivo. Lo cierto era que el Madrid había logrado frenar al Alavés, que era de temer; y controlar el encuentro, tratarlo como un partido más, con todas sus dificultades.

-Si jugamos así en todos, el Triplete es nuestro- concluimos todos, en misma opinión, mientras observábamos ilusionados a nuestros chicos blancos, que volvían al césped con sonrisas de seguridad.

No tardó mucho en reanudarse el encuentro, y comenzó de la forma más increíble posible. El Alavés, por supuesto, no pretendía rendirse; y nos lo dejó claro desde el mismísimo minuto 46, cuando Deyverson asistió a Camarasa y este soltó un latigazo espeluznante hacia la portería madridista. Aquel bien podría haber sido el empate…

…pero Keylor Navas, otra vez el tico, se adelantó imponente y se llevó el esférico, apartando el peligro y al Alavés del arco blanco.

-¡¡NAVAAAAAAAASSS!!- chillamos todos los seguidores, sin excepción; y volvimos a seguir el encuentro, emocionados, buscando con la mirada el tercer gol.

El Real Madrid avanzaba inexorable. En el minuto 52, Danilo se sacó de la manga un lanzamiento que rebotó en la mano de Theo y le dio la tercera tarjeta amarilla al Alavés. Dos minutos después, Mateo Kovacic pescaba un balón suelto en el área de los anfitriones y disparaba con todas sus fuerzas… demasiado alto, demasiado lejos. Y Deyverson respondió segundos tras la jugada madridista, con un lanzamiento que se fue peligrosamente cerca del palo derecho de la portería de Navas.

El que continuaba era Gareth Bale, buscando el gol que se le escapaba.

1477750874_663430_1477755513_album_grande.jpg

Era el minuto 57, el galés, completamente solo, se jugó el pase al área y logró plantarse tras un quiebro ante Pacheco; lamentablemente, el esférico que lanzó acabó marchándose por encima de larguero.

El número 11 aumentó la fogosidad. Quizás demasiado; tres minutos después, en un pugna con Theo Hernández, terminó derribando al jugador del Alavés; y aquello le costó una extraña tarjeta amarilla.

Afortunadamente, la dicha falta no terminó en nada positivo para los contrarios; y dos minutos después, se producía una sustitución en el equipo vasco; entraba Krsticic por Manu García, el capitán.

En el minuto 66, fueron dos los cambios producidos, uno por cada equipo: primero otra vez el Alavés, Katai en el lugar de Edgar; después el Real Madrid: salía Karim Benzemá y le sustituía Álvaro Morata.

Parecía que nuestro Real Madrid había bajado un poco la intensidad; pero fue solo una ilusión. Tres minutos después de los cambios, los chicos blancos se plantaban en tromba en el campo del Alavés; con Kovacic al mando, el esférico voló hacia Cristiano Ronaldo…

…y Cristiano Ronaldo voló hacia él, en forma de tijera; el balón, al contacto del fabuloso remate, se dirigió a toda velocidad hacia el poste de la portería…y no entró dentro por milímetros.

-¡¡¡UUUUUUUUY, CRISTIANOOOOOOOO!!!- rugimos los madridistas, mientras el portugués lanzaba una mirada de enfado al balón. Tenía que marcar otro gol, tenía. Debía hacerlo, se lo decía su sangre y condición. De hecho, no tardó en realizar un pase perfecto a Morata, pero este no pudo devolvérselo y el esférico terminó en córner a favor, que se desarrolló sin consecuencias.

El Alavés intentó algo en el minuto 73, pero el enésimo pase de Theo a Deyverson terminó en los guantes de Keylor Navas, aplaudido una vez más. Estaba claro que el costarricense no pensaba dejar pasar ninguna oportunidad más al Alavés.

Y entonces, a partir del minuto 77, se armó el caos.

Todo comenzó por unas palabras mal medidas de Pellegrino, el técnico alavense. Lo que dijo no se escuchó por la grada ni por la pantalla, pero el colegiado lo captó al instante; y no dudó en detener el partido para expulsar al entrenador, que se marchó echando humo. La grada del Alavés hervía de furia, mientras los chicos blancos, perplejos, no sabían a donde mirar.

Y si aquel enfado podía crecer más, lo hizo; segundos después, en un saque de esquina a favor del Real Madrid.

Fue Kroos quien puso el balón en el área alavense. Hubo forcejeos; una masa de jugadores blancos y azules, empujones; y Crisitano Ronaldo trastrabilló y cayó al césped, en plena área.

Y el colegiado, por segunda vez en la tarde, pitó penalti a favor.

No nos lo podíamos creer. Llevábamos tanto tiempo sin contar con este tipo de pena máxima como beneficio; así que observamos con los ojos como platos a Cristiano Ronaldo, listo para su hat-trick, encaminarse hacia el círculo de yeso.

Era el minuto 79 cuando nuestro luso tomaba aquella carrerilla y lanzaba su característico disparo, ajustado al palo, casi imposible de parar…

…casi, porque aquella vez, Pacheco (¿cuantas veces le había tocado para a Cristiano en los entrenamientos?) le leyó la mente al portugués; y sacó un guante prodigioso que salvó al Alavés del tercer tanto madridista.

1477750874_663430_1477757633_album_grande.jpg

La verdad es que no nos molestó. Fernando venía de la casa blanca; y fue como un tú a tú, una demostración de lo que había aprendido en su estancia en el Real Madrid. Fue casi bonito.

Llegó el minuto 83 de partido. El Alavés andaba irritado tras una tarjeta amarilla a Kiko Femenía, que había protestado una falta de Danilo a Krsticic. Morata aprovechó el caos para llegar hasta el área vasca, donde envió de cabeza a Cristiano Ronaldo; el luso se elevó tratando de alcanzar el balón…

…pero Bale llegó antes, y lanzó un cañonazo tremendo que hubiera sido el famoso tercer gol de no ser por la espalda de Alexis, donde rebotó y se marchó a saque de esquina.

No había casi tregua. Tras el córner, que no llegó a nada, el Alavés realizó su última sustitución: se marchaba Torres y entraba Santos, un delantero más para tratar de solventar aquel resultado.

Pero entonces, llegó el minuto 85.

Marcelo, silencioso en la banda izquierda, de golpe hizo todo el ruido posible. Una carrera magnífica, un pase delicado y fulgurante hacia Morata, que se colocó ante Pacheco con el esférico en las botas. Y un bello toque, el que batió al portero del Alavés y la portería vasca.

1477750874_663430_1477760055_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!!- gritamos por fin, aquel tercero que parecía no llegar; y el canterano, con 4 goles en 6 días, dio un golpe en la mesa y miró a la grada blanca, mientras sus compañeros le rodeaban.

1477750874_663430_1477760053_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477760054_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477760052_album_grande.jpg

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.16.17.png

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.16.26.png

Merecía más titularidad, y Zidane, por supuesto, lo tendría en cuenta: respetando a Benzemá, pero ayudando al ex-canterano.

En el minuto 87, tras una tarjeta amarilla a Krsticic por condenar el gol madridista, se marchó Gareth Bale, muy aplaudido por los blancos; y entró en su lugar Lucas Vázquez, dando descanso al galés.

Y entonces, dos minutos después, ocurrió.

Otra vez Marcelo, vio a Cristiano y le envió el esférico; el luso devolvió al brasileño y el brasileño al luso, avanzando, dejando a los vascos atrás, a una velocidad increíble; el último pase fue para nuestro 7…

1477750874_663430_1477760719_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477760720_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477760721_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477760722_album_grande.jpg

1477750874_663430_1477760723_album_grande.jpg

…que no tuvo ningún problema y, con una sonrisa, disparó a puerta. Al fondo de la red.

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.16.42.png

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOLLL!!!- chillamos felices los blancos, y chilló Cristiano de pura alegría, mientras sus compañeros le enterraban en abrazos.

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.16.55.png

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.17.12.png

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.17.21.png

1477750874_663430_1477760724_album_grande.jpg

Después de tanto tiempo. Siempre. El rey sol había vuelto. Everybody is happy, everybody is laughing.

No dio tiempo a más. El árbitro eligió segundos después el momento del fin, y los chicos madridistas se marcharon entre risas, líderes, brillantes; entre aplausos nuestros que, aun no estando presentes en Mendizorroza, pudimos transmitirles el sentimiento mutuo y la sensación conmovida de haber recuperado a nuestro emperador, el del 7, tan temido y querido.

Un paso más hacia el Triplete, Cristiano.

Siempre contigo, Madrid.

Captura de pantalla 2016-11-21 a las 17.17.04.png

Puntuaciones de los chicos blancos (por Fútbol & Listo y Lápices & Balones)

Keylor Navas estrella_1estrella_1

Danilo Luiz 

Raphael Varane estrella_1estrella_1

Pepe Laveránestrella_1

Marcelo Vieira estrella_1estrella_1

Toni Kroos estrella_1estrella_1

Mateo Kovacic estrella_1estrella_1

Isco Alarcón estrella_1estrella_1

Cristiano Ronaldo estrella_1estrella_1estrella_1estrella_2

Gareth Bale estrella_1estrella_1

Karim Benzemá estrella_1  

Nacho Fernándezestrella_1estrella_1 

Lucas Vázquez estrella_1

Álvaro Morata estrella_1estrella_1

Encuestas

Captura de pantalla 2016-11-23 a las 11.18.21.png

Captura de pantalla 2016-11-23 a las 11.18.07.png

GANADOR: Cristiano Ronaldo (48 de 67 votos)

Así va la Liga (Jornada 10)

Captura de pantalla 2016-11-23 a las 11.16.39.png

©Créditos de las imágenes: Diario As (as.com), Real Madrid website (realmadrid.com), Diario Marca (marca.com), Diario El Mundo (elmundo.es)


Deja un comentario

She


Captura de pantalla 2016-11-16 a las 13.23.44.png

Historias de la Copa | 2016-2017 | Cultural Leonesa 1- Real Madrid 7: ella.

Nadie recordó a Cheryshev ni al Cádiz, que quieres que te diga.

Esa es la magia de Zidane. Todas esas tonterías dramáticas (ahora sí que lo recuerdo, claro) se han quedado muy atrás, muy derrumbadas. Y en lo único en que pensábamos aquel miércoles 26 de octubre, era en las ganas y en la ilusión. Otro pedazo de Triplete comenzaba. Otra historia de amor. Ella. La Copa.

Era un partido para disfrutar, y Zizou decidió sacar un elenco elegante, sin la BBC pero con Casilla en la portería (¡bienvenido otra vez!), Carvajal y Danilo en las bandas, Nacho y Pepe en el centro de la defensa, James, Isco y Kroos de lujo en el mediocampo; y arriba, Asensio, Lucas Vázquez y Morata.

Prometía.

León era una fiesta. Fiesta por su equipo, invicto en su grupo; y fiesta por el Real Madrid, que llevaba desde 1960 sin visitarles. El ambiente era sano y nos preparamos para un buen espectáculo de fútbol.

Eran las 21:00 en el Estadio Reino de León.

Captura de pantalla 2016-11-16 a las 13.24.54.png

Los madridistas clavamos la vista en el colegiado y en los capitanes: aquella noche, Pepe portaría el brazalete. En seguida se realizó el sorteo de campo, se estrecharon la mano Laverán y Toni Martínez, el árbitro dio tres silbidos…

Y empezó la Copa.

Ninguno de los dos conjuntos perdió un minuto. El primer ataque llegó de la Cultural, con pase largo hacia las bandas y Gallar tratando de controlar en el área blanca; y pudimos comprobar y reafirmar que la velocidad de los de León superaba muchísimo las expectativas, aunque aquella ofensa no llegase a nada.

Pero el Madrid también sabía correr. Y en el minuto 4, Isco lanzó aquel balón, seco y fuerte, a la portería de Jorge; y el cancerbero se las vio y deseó para parar aquella traviesa parábola, como todas las que salían de la bota mágica de nuestro malagueño.

Y tan solo un minuto después, Kroos lanzó el esférico al área leonesa.

El alemán se encontraba completamente seguro, enviando todo balón a la delantera con pases medidos al milímetro. El cuero sobrevoló a la defensa de la Cultural, que trató de anticiparse y no vio a James Rodríguez, que golpeaba in extremis, solo un roce mínimo.

Lo suficiente para que el balón, aún en el aire, desviara su trayectoria hacia Zuiverloon, chocase en él, y acabase en el fondo de la red de Jorge, que no se esperaba para nada aquello. Nadie se lo esperaba.

1477496173_892317_1477521179_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477521180_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477511450_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOLLLLL!!!- gritamos los madridistas, incrédulos, alegres, impresionados; y James Rodríguez celebró el gol como suyo, quitándole humillación a la Cultural. Fue mala suerte por su parte; no había nada que reprochar.

1477496173_892317_1477511451_album_grande.jpg

Primer gol de la Copa. El primer gol que faltaba para inaugurar definitivamente el Triplete. Allá vamos.

La Cultural, lejos de achicarse, continuó probando y azuzando; en el minuto 8 ya estaba Gallar de nuevo por el área blanca; y aquella vez el jugador de León no perdió el tiempo en disparar, hacia la portería madridista. Pero por supuesto, Kiko Casilla era Kiko Casilla, y detuvo con toda la seguridad que llevaba demostrando desde el inicio de la temporada.

Y un minuto después, nos llevamos las manos al rostro; una maravillosa combinación de pases entre Kroos y Morata condujo al último hasta el área de la Cultural, donde realizó el toque perfecto hacia Asensio…

…pero el ex canterano llegaba con mucha fuerza desde atrás y el esférico se fue a las nubes, tras recibir el impacto de su puntera.

-¡¡UUUUUUUUUUYYY!!- chilló la grada madridista, la que se encontraba en León aquella noche y la que no, sintiendo aquel segundo gol más cerca que nunca.

En el minuto 11, Lucas Vázquez salió a la carga. Un fantástico toque de su mágica bota dejó a Isco solitario para rematar; y el malagueño no dudó en deslizarse al césped para empujar aquel esférico hacia la red…

…pero Jorge, en el ultimo segundo, se colocó frente a la oportunidad y se quedó con el balón, provocando una mansalva de aplausos por parte de la grada de León.

Lucas no se rendía. Un minuto después era él quien probaba el disparo, tras asistencia de James Rodríguez; pero el ex-canterano no le insufló demasiada fuerza y Jorge volvió a atrapar la oportunidad. Ninguno se lo iba a poner fácil al otro.

Pasaron algunos minutos, y de pronto, Toni Martínez sintió aquel crujido en la rodilla y se fue directamente al césped. Los madridistas, en silencio, asistimos a aquel pequeño drama de la Cultural: el capitán se retiraba medio llorando, un capitán que había jugado con Lucas y Carvajal una vez, compartiendo campo en Valdebebas; y lamentamos aquella mala suerte tanto como los leoneses. En su lugar, entraría Jorge Ortí, en el primer cambio obligado del equipo anfitrión.

El Madrid sufrió un buen susto tan solo un minuto después, precisamente por parte de Ortí y de Gallar; el primero asistió al segundo, que se quedó solo ante Kiko Casilla. Pero nuestro portero volvió a ser un muro inflexible; y salvó con seguridad lo que podría haber sido el gol del empate.

1477496173_892317_1477511448_album_grande.jpg

-¡¡CASILLAAAAAAAA!!- rugimos los madridistas entre aplausos, mientras la defensa blanca despejaba; y aplaudimos igualmente a Álvaro Morata poco después, en el minuto 24; cuando el delantero consiguió una buena falta a favor de los chicos blancos.

Toni Kroos se adelantó, algo tímido, al área de la Cultural. Zidane afirmaba que todo el munido tenía derecho a tirar a puerta; y el alemán trató de seguir aquella afirmación, colándose entre la defensa de la Cultural, las pupilas aferradas al balón que se elevaba desde el punto de la falta.

Y el káiser del 8 pescó la oportunidad; y con todas sus fuerzas se giró y disparó directo a ls redes de Jorge…

…pero solo un par de micras provocó que el esférico golpease de aquella tremenda manea contra el larguero; un estampido que provocó el silencio en el estadio, en el que tan solo resonó el lamento de los muchachos de blanco.

-¡¡¡UUUUUUUUUUUUUUYY, KROOOOOOS!!!- chillamos los madridistas, histéricos, ante lo que habría sido el segundo tanto madridista; y el alemán volvió a su puesto con una mueca.

Se sucedían las contras, cada vez más deprisa. Primero, Gallar: un lanzamiento aprovechando un desliz de Dani Carvajal, que acabó afortunadamente en la grada del Estadio; después, Morata y Danilo, en combinación para crear un córner a favor que al final no termino en nada significativo; y otra vez la Cultural, de tú a tú, con otro lanzamiento peligroso que finalmente se desvió por un rebote en propio jugador leonés.

Y llegó el minuto 32 de juego.

De Lucas Vázquez, recto y seguro, para Marco Asensio; los dos excanteranos volaron, y el último se llevó el esférico ante la defensa de León; un bonito juego de piernas y se quedó solo ante Jorge y la red, donde rebotó el balón tras su toque fulminante.

1477496173_892317_1477511445_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477511444_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477511445_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!!- cantamos los madridistas; y un felicísimo Asensio, ilusionado como un niño, celebró su primer tanto en la competición; el que sería el segundo para los chicos blancos y para nosotros. Increíbles los pequeños tan grandes, sustituyendo perfectamente a la BBC.

La Cultural sacó desde el centro; y poco después, en el minuto 36, volvía a detenerse el choque por un choque, precisamente, entre Kroos y Yeray. El colegiado resolvió el tema mostrando la cartulina amarilla a ambos jugadores, por lo que las aficiones, tanto leonesa como madridista, rezongaron por lo bajo.

Sin embargo, Álvaro Morata pronto haría que se nos olvidase.

El ex-canterano estaba espídico. En el minuto 39, la asistencia fue de Asensio y el chut de Álvaro, que la envió por muy poco por encima del travesaño; a los tres minutos, volvía a la carga tras combinar de maravilla con James Rodríguez (aquella vez, un pálido Jorge envió a saque de esquina entre aplausos); y en el minuto 44, no dudó en lanzar de taconazo un balón de Asensio: una oportunidad que no entró por milímetros.

-¡¡¡UUUUUUUUUYYYY, MORATAAAAAAA!!!- rugimos los blancos; aunque segundos después, el grito era “¡¡UUUUUUUUUY, JAMEEEES!! El colombiano había recibido el regalo de vuelta, de parte de Morata, y no había enchufado la portería por alguna extraña razón del destino.

Finalizó de aquella manera la primera parte, con el 2 a 0 a favor y una sensación tranquila y expectante, de que vendrían más; y de que el Real Madrid lo tenía todo controlado. Lo cierto es que habíamos conseguido olvidar (por poco) a Luka Modric (quinto partido, ojo), a Keylor, y a la BBC. Era fantástico ver a los más jóvenes unidos de aquel modo: un espíritu que solo Zidane les había insuflado.

Por supuesto, la Cultural también merecía una mención de honor. Impresionante su potencia en carrera y el poco miedo (ninguno) que tenían al rival; lo cual les había permitido ser los invictos de su grupo en la difícil competición de Copa.

Así que, con muchas ganas, aguardamos a que pasaran los quince minutos de rigor. En seguida estaban los chicos blancos de nuevo en la pista, sin cambios por el momento en sus filas.

Comenzó el encuentro. Y de golpe, nos quedamos sin aliento.

James Rodríguez, a toda velocidad, llegó al área de la Cultural.

Con una sola visión, mirada hacia delante y vio el lugar donde interceptaría, segundos después, el pase Álvaro Morata. Una recta maravillosa, que dejó al delantero ante Jorge; y nuestro número 21, aquella vez, no falló.

1477496173_892317_1477514020_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLL!!!- celebramos con toda la alegría; y el delantero, apagada por el momento su sed de gol, desapareció entre abrazos. 7 eran los goles que llevaba a sus espaldas, aquella temporada; y muchos más que vendrán.

1477496173_892317_1477514021_album_grande.jpg

Podría, por ejemplo, haber marcado otro en el minuto 48. Minuto en que la Cultural, algo aturdida, dejó un regalo en su propia área: un balón frenado por la hierba al que se lanzaron Morata e Isco a toda velocidad. Pero increíblemente, ninguno acertó a golpear; el primero no llegó y el segundo se pasó de largo.

Y entonces, llegó el minuto 53 de partido.

Isco portaba el balón, cerca de la banda. Con un destello, vio pasar a Marco Asensio, segundos antes de que la Cultural se le echase encima y le derribase en pleno césped. El malagueño miró al colegiado desde el suelo, que daba la ley de la ventaja; y miró también a Asensio, que tras controlar el esférico que escapaba echó la bota atrás…

…y con un tiro espectacular, una parábola de fantasía, envió al fondo de la red de Jorge el cuarto gol del partido.

1477496173_892317_1477521447_album_grande.jpg

-¡¡GOOOOOOLAZOOOOOOOOOOOO!!- gritó la grada madridista, y admitió el público de León, mientras Asensio, incrédulo, celebraba su más que merecido doblete.

1477496173_892317_1477516508_album_grande.jpg

La Cultural, segundos después, realizaba un cambio en el once inicial; salía del césped Julen Colinas y entraba un aclamado Benja, a intentar el tanto del honor.

Y los madridistas aún comentábamos el tanto de nuestro joven delantero, cuando James hizo aquel pase, en el minuto 55. Fue una auténtica belleza aquel toque con la parte exterior del botín, tras una buena anticipación y robo, que dejó a Morata en la posición idónea para empujar el esférico a la portería leonesa.

1477496173_892317_1477521184_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477521185_album_grande.jpg

-¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!- volvimos a la carga, la misma palabra, igual de emocionada que las demás; octavo gol de Álvaro, quinto gol del encuentro, quinto gol de Copa, enésimo gol del Triplete. Igual de importante.

Tres minutos después, Zidane decidió mover filas. Y salió al campo ni más ni menos que una figura a la que no veíamos desde hacía un buen tiempo, y que volvía entre aplausos, al que había sido su único y verdadero equipo: Fabio Coentrao. En su lugar, se marchó Danilo al banquillo.

La Cultural realizaría su último cambio en el minuto 62. Se marchaba Toni y volaba Touré al campo; y el Real Madrid aprovechó también para sustituir a Isco por Mariano. Fue una maravilla ver como los aficionados leoneses aclamaban a nuestro 22 malagueño, que había ofrecido un bonito espectáculo en el campo.

En el minuto 65, Gallar volvió a sacarse de la chistera un remate que nos puso los pelos de punta, a nosotros y a los chicos blancos; no había que bajar la guardia ni un momento, y eso, afortunadamente, estaba claro aquella noche.

Entonces llegó el loco loco minuto 68.

Todo comenzó con James Rodríguez, quien tenía el honor de lanzar una falta a favor. El colombiano soltó un latigazo singular, que en otras circunstancias habría terminado en golazo; pero Jorge estaba muy atento y detuvo con seguridad, poniendo el esférico en juego de nuevo.

Y entonces, de golpe, el Real Madrid volvió sostener el cuero; éste voló de una bota a otra hasta acabar en las de…

-¡¡NACHO!!- rugimos sorprendidos; el defensa había salido como una flecha, abandonando su posición e irguiéndose ante el esférico que flotaba a su encuentro.

Y el excanterano, en un movimiento experto y brillante, saltó y remató con media chilena; el cuero tomó un cariz impresionante, recto, increíble; y Jorge no pudo hacer nada.

1477496173_892317_1477521181_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477521182_album_grande.jpg

-¡¡Madre…mía…!!- boqueábamos los madridistas, mientras Nacho saltaba con pura alegría y sus compañeros le estrujaban, igual de sorprendidos que nosotros. Para el premio Puskas, apúntense el gol. El sexto gol del encuentro. El gol de Nacho Fernández.

1477496173_892317_1477521183_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477516507_album_grande.jpg

Zidane sonrió y llamó a Kovacic a la banda. El croata, en el minuto 69, entraba en el campo en sustitución del agotado Carvajal, que se reservaba para los siguientes duelos.

La Cultural lo intentaba una y otra vez, pero esa noche la suerte era blanca. Mario Ortiz, Gallar, Touré, Gallar: tiros, centros, lanzamientos, asistencias, y ninguna ponía en peligro la portería de nuestro cancerbero Casilla. Algún día tenía que ser así para nuestro Madrid.

Aunque llegó el minuto 84, poco después de un cabeceo de Mariano hacia Jorge; y la Cultural pudo celebrar su tanto, el que curó el orgullo Leonés. Fue producto de Benja, que no paraba de luchar cada balón; y consiguió aquella vez disparar la asistencia de Bastos: un tiro recto que nuestro Madrid no esperaba y que puso el 1 a 6 en el marcador.

1477496173_892317_1477521188_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477521187_album_grande.jpg

Aplaudimos deportivamente el gol, y miramos el reloj: poco quedaba ya para que culminase aquel bello partido.

Pero para el Madrid, cinco minutos eran una bonita eternidad.

Y en una eternidad se pueden hacer muchas cosas.

Como lo que hizo Lucas Vázquez en el minuto 92.

Gallar acababa de levantar al estadio de León con su enésimo disparo hacia Casilla, que se marchó desviado. El Real Madrid sacudió la cabeza para quitarse el aturdimiento, y trató de coser de nuevo el partido.

Y Lucas Vázquez se lanzó por la banda.

Los que vienen de cantera tienen una conexión especial. Un hilo invisible que les une; el pequeño pánico de no dar la talla, las ganas y la inocencia.

De Lucas Vázquez dio el tirón el hilo de Mariano.

El 17 levantó la vista y vio al jovencísimo goleador, que le pedía el esférico con todo.

Y se lo envió, tranquilo; un pase absolutamente perfecto, que el muchacho dominicano no desaprovechó.

1477496173_892317_1477521189_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477521190_album_grande.jpg

1477496173_892317_1477521191_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!!- chillamos encantados, por séptima vez en el partido; y Mariano celebró como si de Cristiano Ronaldo se tratase, con todos los muchachos blancos, con toda la afición madridista.

1477496173_892317_1477516505_album_grande.jpg

Finalizó el partido segundos más tarde, y nos fuimos con una maravillosa sensación. Habíamos hecho la primera conquista, el primer paso para acercarnos a Ella, la Copa, la “feliz y orgullosa”; la que puede ser “un tesoro o algo que pagar”, dependiendo, como siempre, de nuestra confianza.

Una milla más para el Triplete.

Siempre contigo, Madrid.

mora_630x489.jpg

Puntuaciones de los chicos blancos (por Fútbol & Listo y Lápices & Balones)

Kiko Casilla estrella_1estrella_1

Nacho Fernández estrella_1estrella_1estrella_1estrella_2

Pepe Laveránestrella_1 

Daniel Carvajal estrella_1 

Danilo Luiz estrella_1estrella_1

James Rodríguezestrella_1

Toni Kroos estrella_1estrella_1

Isco Alarcón estrella_1estrella_1

Álvaro Morata estrella_1estrella_1estrella_1

Lucas Vázquez estrella_1estrella_1

Marco Asensio estrella_1estrella_1estrella_1

Fabio Coentrãoestrella_1estrella_1

Mariano estrella_1estrella_1

Mateo Kovacic estrella_1

Encuestas

Captura de pantalla 2016-11-16 a las 15.12.20.png

Captura de pantalla 2016-11-16 a las 15.12.02.png

GANADOR: Nacho Fernández (

Así va la Copa (dieciseisavos de ida)

Captura de pantalla 2016-11-16 a las 14.47.53.png

©Créditos de las imágenes: Diario As (as.com), Real Madrid website (realmadrid.com), Diario Marca (marca.com), Diario El Mundo (elmundo.es)


Deja un comentario

Historias de la Liga | 2016-2017 | Real Madrid 2 Athletic 1: beat it.


Captura de pantalla 2016-11-10 a las 11.37.20.png

El día del cumpleaños de Álvaro Morata, Álvaro Morata nos hizo el mayor regalo de cumpleaños que podían hacernos.

Irónico, ¿verdad?

Pero lo hizo. Nos regaló la victoria de un partido vibrante y el liderato.

Así que creo que es justo que yo le regale esta canción, a la que tengo una estima muy especial, para que haga de banda sonora en este post. Beat it, beat it. Golpéalo como solo tú sabes hacer.

Gracias por el cumpleaños, Álvaro. Fue el mejor de nuestras vidas.

FECHA Y HORA: 23-10-2016/ 20:45

ESTADIO: Santiago Bernabéu.

ALINEACIONES:

Captura de pantalla 2016-11-10 a las 11.36.00.png

CRÓNICA:

El Athletic es el Athletic.

¿Fue el año pasado cuando perdimos 1~0 en el Bernabéu? ¿Fue anterior? No recuerdo en este momento, pero de lo que sí me acuerdo (y muchos madridistas también) es de lo peligroso que puede ser jugar contra este once.

Yo creo que nadie se esperaba un partido fácil. Los vascos son peligrosos, y tienen su orgullo. La verdad, hace ya mucho tiempo en que no creo en los equipos “fáciles”. No hay equipo fácil. Todos tienen su garra y pueden hacer daño como cualquier otro.

Pero el Athletic, en esa categoría, siempre ha tenido el listón alto en cuanto a cautela por parte de los madridistas.

Y eso que la batalla era en el Bernabéu.

Cuarto partido s.M, sin Modric.

En nuestra catedral personal, llena hasta los topes, se juntaron los veintidós gigantes: ambos venían de ganar en Liga y querían otra victoria. Nosotros los blancos, particularmente, la necesitábamos: el Atlético de Madrid había perdido contra el Sevilla, y era la oportunidad que necesitábamos para adelantar y ponernos de nuevo en lo alto de la tabla.

Los chicos blancos saludaron a los rojiblancos. El aire era tenso y frío; ni un error podía cometerse, murmuraba el Bernabéu, mientras los jugadores se colocaban en sus puestos, el colegiado daba tres pitidos…

Y empezó el partido.

El Athletic comenzó como una especie de búnker. En grupo, olisqueaba en busca del balón; el Real Madrid, preocupado, trataba de no perder un solo esférico, fallar un solo pase. Era demasiado peligroso; todos lo vimos en el minuto 2 del partido, cuando Mikel Rico, saliendo desde atrás en una contra espeluznante, culminó la jugada con un disparo que afortunadamente terminó fuera, rebotando contra las vallas publicitarias.

-¡CUIDADO!- rugimos los seguidores, con el puño en la boca; los chicos blancos recuperaron el balón, algo agobiados; y trataron de organizarse.

Pero costaba hacerlo. Los vascos se habían cerrado en banda, nunca mejor dicho; y en su campo era difícil moverse. El Real Madrid no podía jugar con comodidad, y el Athletic aprovechaba el más mínimo error para asustar.

Como en el minuto 5: otra vez, Williams logró llevarse el esférico en una situación muy comprometida para nuestros chicos blancos; y en pleno campo madridista soltó un latigazo al segundo palo…

…pero aquella vez, Keylor voló; voló y despejó el peligro con un golpe digno de superhéroe.

Y no paró ahí nuestro tico; en las siguiente jugada no dudó un solo segundo en capturar de nuevo el esférico en los guantes, enviado por un angustiado Marcelo que no veía el modo de despejar.

Y cuando las cosas se estaban empezando a teñir de un gris nada bueno, ocurrió.

Minuto 7.

El citado Marcelo, vio a Isco desde muy lejos; lo suficiente como para calcular el pase y hacerle un envío perfecto a las botas.

El malagueño corrió a toda velocidad, mirando de reojo a un Saborit que le pisaba los talones; el jugador del Athletic fue capaz de cortar a Isco, pero solo un segundo después una torpeza dejó el balón solo en el césped, y nuestro 22 recuperó la pelota en carrera. Allí nadie podía frenarle; solo en el área, miró y vio a Benzemá.

1477232193_502083_1477253247_album_grande.jpg

El francés recibía instantes después, para golpear en dirección a la red de Iraizoz, que solo pudo mirar.

1477232193_502083_1477253246_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477250313_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477250314_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477250315_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477250316_album_grande.jpg

-¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOLLL!!!- gritamos los madridistas, gritó el Bernabéu de pura felicidad, mientras el francés celebraba a lo grande aquel importante tanto.

1477232193_502083_1477249827_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477253248_album_grande.jpg

Captura de pantalla 2016-11-10 a las 11.36.55.png

Captura de pantalla 2016-11-10 a las 11.36.45.png

El portero vasco se quedó un poco pálido. Y el Madrid, con una sonrisa, se hizo con el balón muy poco después del saque desde el centro; Iraizoz vio como se acercaban y disparaban, como en turnos: primero el káiser Kroos a pase de Cristiano Ronaldo, después el mismo portugués; y en el minuto 12, la defensa vasca reaccionó echando a córner un peligrosísimo balón de Dani Carvajal tras jugada de Kovacic, que propició el córner madridista.

El saque de esquina podría haber acabado en algo peligroso, pero ningún chico blanco llegó al remate. A pesar de ello, al minuto siguiente el Real Madrid volvía a conseguir un saque de esquina, rematado aquella vez por la alta testa de Rafael Varane; pero allí Iraizoz reaccionó y terminó atrapando el balón. Aunque no llegaría ni de lejos al magnífico golpeo de Bale tras un centro soberbio de Marcelo; el esférico se fue fuera por milímetros.

-¡¡¡UUUUUUUUUUUUUYYYY!!!- rugimos los madridistas, y el galés se marchó a su puesto, haciendo una mueca.

En el minuto 18, hubo un cabeceo de de Sabin que se alejó muy por encima de la portería de Keylor Navas; a pesar de lo cual, aquello provocó el nerviosismo en las gradas blancas.

1477232193_502083_1477252139_album_grande.jpg

Y Cristiano volvió a intentarlo: logró zafarse de la defensa vasca con dos fantásticos quiebros, pero a la hora del disparo golpeó con la parte mala de la bota y el intento se marchó desviado.

El Athletic trató de conseguir algo en los siguientes minutos; pero el pase a Sabin en el minuto 22 terminó de una manera perfecta en las botas del impecable Varane, que parecía dispuesto a no dejar pasar a nadie a la habitación blanca. Y un minuto después, Eraso envió el esférico a la grada madridista, sin inquietar en absoluto a Keylor Navas.

Se veía tan cerca el segundo gol; estábamos tan emocionados, mientras Bale ponía el esférico en el área vasca una vez más, que no nos creímos lo que ocurrió poco después.

Fue una verdadera tontería.

El Real Madrid tenía que despejar, y de pronto, pareció perdido. Nadie sabía qué hacer con el balón. Fue como si de golpe, alguien de Hogwarts hubiera aplicado un Confucio a todos los chicos blancos; y aquello lo aprovechó Sabin, con mucha hambre de gol, para disparar con todas sus fuerzas a la red del sorprendido Navas, tras pase de Eraso.

1477232193_502083_1477252266_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477250925_album_grande.jpg

Empate, y los chicos sacudieron la cabeza, atónitos.

Bale fue el primero que reaccionó ante el contratiempo. Minuto 30, y el galés volaba por la banda, balón cosido a la bota, para terminar enviando al área de Iraizoz para Cristiano; pero el portero vasco se adelantó desesperado a nuestro delantero, propinándole un puñetazo al esférico.

Un minuto después, el Real Madrid conseguía una falta a favor y una tarjeta amarilla para Etxeita, que se había llevado por delante a Isco sin ningún miramiento. Pero lamentablemente, Cristiano terminó disparando a la barrera vasca, y los rojiblancos no perdieron un segundo en despejar.

Bale hizo un gesto de desesperación. El número 11 no perdía un solo segundo; poco después de aquella acción, volvía a cabecear un balón proveniente de Daniel Carvajal; pero el destino quiso que se marchara por encima del larguero de Iraizoz.

-¡¡UUUUUUUUUUYYYY!!- bramó el Bernabéu, que se deshacía en cada jugada de aquel frenético partido.

El grito desconcertó a los muchachos madridistas, que volvieron a sufrir en defensa con un acuciante Athletic siguiendo todos sus movimientos. Los vascos terminaron la presión con un lanzamiento de Saborit en el minuto 39, y el Real Madrid trató de resarcirse poco después, en el 41; cuando Carvajal y Benzemá combinaron para enviar el esférico… a los guantes de Iraizoz.

Se terminaba la primera parte, y Bale continuaba arrastrando a todos hacia arriba: una máquina de asistencias, de pases, que nadie era capaz de rematar. Como en el desesperante minuto 43: nuestro galés puso un increíble balón en el área vasca, libre de defensas, solo para empujar…

…y ni Cristiano ni Benzemá tuvieron el coraje ni la fuerza necesaria como para enviarlo al fondo de la red.

-No puede ser… no puede ser…- balbuceábamos los madridistas, sin voz; mientras el Athletic ponía el balón en juego, satisfecho.

Y Cristiano, roto por la furia, terminó en el minuto 44 dejando en los guantes de Iraizoz un balón que de haberlo pensado un poco, hubiera sido otro gol cantado para los chicos blancos.

1477232193_502083_1477253382_album_grande.jpg

Necesitábamos el descaso. Para pensar, para recobrarnos y planificar aquella segunda parte que se presentaba cada vez más cuesta arriba.

El Athletic también lo necesitaba. Un dolorido Laporte tuvo que salir del campo en el mismo minuto 45, segundos antes de que el colegiado indicara el fin de la primera parte.

Durante el descanso, histéricos, nos preguntamos lo mismo. ¿Benzemá era suficiente? ¿Era suficiente? ¿Y Cristiano? ¿Era su momento? ¿O volvía a ser el momento de Asensio, Vázquez y Morata? Karim al menos había marcado, pero… ¿era suficiente? ¿Y nuestro número 7? ¡No estaba inspirado, no estaba inspirado!

Y encima, la lluvia barría el Bernabéu.

Podía verse el pánico circulando por las gradas. El liderato estaba a un gol, a un solo gol, al alcance de la mano, pero parecía que el Madrid no llegaba a atraparlo.

-Zidane…- suplicó todo el público blanco, mientras los chicos volvían a brotar del túnel de vestuarios.

Y comenzó de nuevo el encuentro; y de una forma muy accidentada, para ambos equipos. Primero aquel supuesto pisotón de Mateo Kovacic en el minuto 48 a Rico, que fue pagado con falta a favor de los vascos; y después, aquel increíble empujón a Bale en plena carrera por Saborit, sobre el cual el colegiado hizo oídos sordos. Los madridistas nos desgañitábamos, pero de poco nos servía.

Hubo un disparo peligroso de Williams hacia la portería de Keylor Navas, que no pasó de peligroso a mortal.

1477232193_502083_1477253629_album_grande.jpg

Poco después, Pepe y Marcelo combinaron en un córner por el área vasca; pero el colegiado anuló el remate del 3 portugués por posición ilegal.

Y en el minuto 55, el árbitro vio por fin la falta; vio el codazo a Gareth Bale por parte de Raúl García, que envió a nuestro galés muy dolorido al césped. El jugador vasco vio la amarilla y una mansalva de rugidos le cayó encima, desde las gradas del Bernabéu.

Poco después, tras otro lanzamiento de Mikel Rico que nos puso los pelos de punta, Isco logró colocar el balón en la testa de Benzemá; pero nuestro francés le insufló poca fuerza, y la ocasión volvió a terminar en Iraizoz.

Zidane observaba desde la banda, y no perdió el tiempo. Mientras Bale cometía falta en ataque (tales eran sus nervios), y Cristiano lanzaba un esférico tan torcido que casi era escalofriante, el técnico francés mandó a Lucas Vázquez que se colocara la elástica madridista.

Y en el minuto 65 de juego, salía al césped el joven ex-canterano, en sustitución de Isco Alarcón.

Pareció dar ánimos a los chicos madridistas. Solo segundos después, Cristiano pescó un esférico al vuelo que llegaba tras un fantástico centro de Gareth Bale y un mal despeje por parte de la defensa vasca; pero al portugués le debió pillar desprevenido, ya que el toque volvió a ser defectuoso.

-Está claro que hoy no es su día…- suspiramos; y la jugada siguiente no hizo más que confirmar ese hecho. De Kroos para nuestro portugués…

1477232193_502083_1477253380_album_grande.jpg

…el balón acabó fuera tras un lanzamiento casi sin mirar a portería; y el delantero del 7 se lamentó furioso. Necesitaba, necesitaban, necesitábamos ese gol; y no podía proporcionarlo.

En el minuto 70, el destino (¿o el balón?) volvieron a hacerle una jugarreta a Ronaldo: Karim Benzemá le envió un precioso esférico con el tacón, en plena área vasca; pero el portugués volvió a enviarla fuera; por poco, pero fuera.

Y en el 72, fue Kovacic quien sorprendió; tras una carrera de Gareth Bale con pase a Lucas Vázquez, el joven 17 envió al croata, quien no dudó en disparar con la testa a pesar de la incómoda posición en la que se encontraba; por auténticos milímetros no entró aquel balón en la portería de Gorka Iraizoz.

-¡¡¡UUUUUUUYYYY!!!- rugimos los madridistas, pálidos; y más pálido que estaba Kovacic, al ver esfumarse ante sus ojos aquella ocasión tan clara.

Y tras una falta de Daniel Carvajal, el Santiago Bernabéu anunció potente el segundo cambio en las filas madridistas: entraba al juego Álvaro Morata, serio y fresco; y salía el angustiado Benzemá, con una mueca dolorida. Sentía que su gol no había sido suficiente, suficiente.

Aprovechó también Valverde para mover filas, muy poco después: Raúl García al banquillo, Iturraspe a ocupar su lugar.

Y en el minuto 77, Gareth Bale no aguantó la presión.

El galés había logrado zafarse, una vez más, de la defensa del Athletic; pero una vez ante la portería, tembló. Cristiano a su lado, la portería enfrente; ¿a quién ceder, a quién ceder? Se le echaban encima, y asustado, golpeó el esférico…

…que hizo una curva extraña y al final, no viajó a ninguno de los dos destinos posibles y se perdió por la línea de fondo.

¿Qué íbamos a reprocharle? No había dejado de intentarlo y de regalar ocasiones; hubiera sido injusto abroncarle por aquello al cabizbajo número 11.

En el minuto 78, un sonriente Sabin Merino se retiró del combate, seguro de que su gol sería el que proporcionaría el punto del empate a su equipo; en su posición se colocó Susaeta, aclamado por la pequeña grada vasca en lo alto del Bernabéu.

Llegaba el minuto 80, y seguía aquel absurdo resultado en el marcador. “Otra vez no, otra vez no…” rezábamos los madridistas, pálidos. “Otro empate no. Por favor”.

Y Morata nos dirigió una mirada brillante.

No sé si nos escuchó, o se escuchó a sí mismo.

24 años de experiencia, los suficientes.

Vio a Bale en la banda, al borde de las lágrimas, llevando una vez más el balón por su banda; you better run, you better do what you can.

Corrió en paralelo a su compañero, y Bale le envió, los ojos cerrados, el esférico.

Álvaro vio a Iraizoz a centímetros y disparó sin dejar a la pelota rozar siquiera el césped.

1477232193_502083_1477256383_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477256386_album_grande.jpg

El esférico chocó contra el portero vasco.

Pero Gorka no pudo sujetarlo, no pudo controlarlo, como las otras veces.

1477232193_502083_1477256387_album_grande.jpg

Y Morata lo empujó al fondo de la red.

1477232193_502083_1477256388_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477256389_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477254869_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477254870_album_grande.jpg

Beat it, beat it.

1477232193_502083_1477254872_album_grande.jpg

-¡¡¡¡GOOOOOOL, GOOOOOOL, GOOOOOOOLLL!!!!- chillamos los madridistas, locos, histéricos, abrazándonos, como Morata a Bale, que suspiraba; todos los jugadores se apiñaron en torno al cumpleañero y al luchador galés, los que habían hecho posible aquel milagro en el minuto 83.

1477232193_502083_1477255973_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477255966_album_grande.jpg

1477232193_502083_1477255965_album_grande.jpg

Captura de pantalla 2016-11-10 a las 11.37.07.png

1477232193_502083_1477255969_album_grande.jpg

El Athletic sacó furioso desde el centro del campo. Y la emoción debía haber sido muy fuerte para Varane, porque el error que cometió dos minutos después no tenía otro argumento: dejó escapar a Williams, que se plantó ante Keylor Navas listo para el empate…

1477232193_502083_1477250730_album_grande.jpg

…y entonces, nuestro cancerbero ángel de la guardia, dijo que no; y se echó hacia el balón, robándole la ocasión.

-¡¡¡NAVAAAAASSSSS!!!- bramó el Bernabéu, incapaz de soportar más sobresaltos; y el tico se irguió, recibiendo las felicitaciones de la pálida defensa, que había visto muy cerca el fin del milagro Morata.

A Laporte no le sentó nada bien aquello. Por eso, quizás, aquella pequeña reyerta con el propio Morata en el minuto 86; al final, el colegiado solucionó el problema mostrando la amarilla a ambos contrincantes. Pum y pum. Fin de la historia.

Y se acababa el encuentro; bueno, al menos eso deseábamos todos, que se terminara aquella pesadilla tan feliz de una vez. No nos atrevíamos ni a mirar todavía la tabla de la Liga, en la que estaría el Real Madrid coronando el primer puesto; porque no nos lo creeríamos hasta que el colegiado pitase el fin del encuentro.

Valverde realizó un cambio rapidísimo, jugándose el todo por el todo, en el minuto 87; Muniain para presionar, Saborit fuera.

Se cumplió el minuto 90, y se nos cayó el alma a los pies al ver el cartelón: 4 minutos más. 240 segundos de histeria.

El Real Madrid los aprovechaba al máximo. En el minuto 92, Lucas Vázquez consiguió un saque de esquina a favor…

Captura de pantalla 2016-11-10 a las 11.37.33.png

…pero nadie llegó a rematarlo, lamentablemente; y encima Carvajal envió a Laporte al suelo de un doloroso pisotón, lo que le conllevó una merecida amarilla. Pero lo cierto es que poco importaba ya; lo que realmente importaba era que el tiempo pasara y aquello terminase, terminase, por dios.

Y en el último segundo del partido, Cristiano Ronaldo tuvo el tercer gol.

Solo ante Gorka Iraizoz, le pudo aquel egoísmo que a veces afloraba a su superficie, producto de su orgullo.

Tenía a Toni Kroos a un lado, a Morata al otro: un pase a cualquiera de ellos, y gol 99% seguro.

Pero Cristiano era Cristiano, y tenía que marcar.

Pues no pudo. El castigo fue que el esférico, burlón, volase a ninguna parte, a pesar de la fuerza que le propino su disparo.

Y por fin, sonaron los tres pitidos; y se terminó el loco encuentro, el partido del cumpleaños de Morata, el caballero que nos colocó en lo alto de la Liga otra vez. Ahí estábamos. Líderes. Ya lo podíamos gritar al mundo entero: líderes, líderes, líderes.

Otro paso hacia el Triplete. Un paso importantísimo y crucial, que es seguro que recordaremos en un futuro no muy lejano.

Siempre contigo, Madrid.

1477232193_502083_1477249826_album_grande.jpg

Puntuaciones de los chicos blancos (por Fútbol & Listo y Lápices & Balones)

Keylor Navas estrella_1estrella_1 

Daniel Carvajal estrella_1estrella_1 

Pepe Laverán estrella_1estrella_1

Raphael Varane

Marcelo Vieiraestrella_1estrella_1

Toni Kroos estrella_1estrella_1estrella_1 

Mateo Kovacic